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15 de mayo de 2010

Favaloro: el maestro del Bypass


A casí 10 años del suicidio de René Favoloro, quisiera compartir con ustedes la carta que dejó antes de suicidarse. Lamentablemente, una vez más, el gobierno nacional no fue capaz de responder ante alguien que hizo mucho por el país.

Carta de despedida


Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 –14,30 hs)

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles. Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces. La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular. Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.
Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre. Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

“¡La leyenda, la leyenda!”

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos, René Favaloro.

[Ataque 77 - Western] En homenaje al DR. René Favaloro (1923-2000)

16 de noviembre de 2009

Consejos para exámenes


Existen técnicas y estrategias que permiten mejorar la capacidad de los jóvenes a la hora de procesar la información. Enfocar la atención, diferenciar el corto y el largo plazo y las reglas mnemotécnicas son algunas de ellas.

En Cómo tener éxito en la universidad, el último libro del experto en estrategias para aumentar la memoria Daniel Bjork, se explican las técnicas para conseguir la memoria de un elefante.

El primer paso es enfocar la atención en lo que se está estudiando y cuidar que el lugar de estudio esté libre de distracciones. Así la memoria a corto plazo se mueve hacia la memoria a largo plazo. Otro ítem a cumplir es evitar el hacinamiento y plantear el estudio en etapas haciendo los correspondientes intervalos. Los jóvenes que estudian regularmente recuerdan el material mejor que los que pretenden memorizar todo en una jornada maratónica. El tercer paso es estructurar y organizar la información en grupos relacionados. Es recomendable agrupar conceptos y términos o hacer un resumen de notas de lecturas de libros de texto.

Los dispositivos mnemotécnicos son útiles. Se puede asociar un término que se necesita recordar con un tema común. Los estudiantes pueden acudir a elaborar y ensayar la información que están estudiando a fin de recordar la información; es necesario codificar lo que está estudiando en la memoria a largo plazo. Una de las técnicas de codificación más eficaces se conoce como “ensayo de elaboración”.

Un método rendidor es relacionar la información nueva con las cosas que ya se saben. Y otro recomendable es visualizar los conceptos que se desea recordar prestando atención a las fotografías y gráficos. El autor recomienda que si el texto no tiene imágenes sea el estudiante quien las cree y dibuje gráficos o figuras en los márgenes de sus notas con lápices de diferentes colores. El octavo paso es enseñar los nuevos conceptos a otra persona. La investigación sugiere que la lectura de los materiales en voz alta mejora la memoria. Es elemental prestar mucha más atención a la información que resulta difícil. Por último, se aconseja variar la rutina de estudio. Tanto los lugares como los horarios.

26 de octubre de 2009

5 Cosas que te enseña la vida


En la vida ocurren cosas pensadas e inpensadas. Pero lo indispensable es actuar como uno es, naturalmente. A continuación dejo algunas situaciones cotidianas que me llego de un mail. Son acciones que suceden por diferentes motivos, pero que siempre dejan una lección.


La pregunta más importante:


Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dio un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la ultima:
"¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?"
Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?
Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.
Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen. "Absolutamente", dijo el profesor. "En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: '¡Hola!'

Nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy. Todos somos importantes.


Auxilio en la lluvia:

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer afroamericana, de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista de Alabama, tratando de soportar una fuerte tormenta.
Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche. Un joven blanco se detuvo a ayudarla, a pesar de todos los conflictos que habían ocurrido durante los 60. El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Ella anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue.
Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa. Tenia una nota especial adjunta al paquete. Esta decía: "Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa sino mi espíritu. Entonces apareció usted. Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente: La Señora de Nat King Cole.

No esperes nada a cambio y lo recibirás.


Siempre recuerda aquellos a quienes sirves:


En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa. La mesera puso un vaso de agua en frente de él. "¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?" pregunto el niño. "Cincuenta centavos", respondió la mesera. El niño sacó su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas. "¿Cuánto cuesta un helado solo?", volvió a preguntar.
Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente. "Treinta y cinco centavos", dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. "Quiero el helado solo", dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.
El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había los treinta y cinco centavos y veinticinco más... su propina.

Jamás juzgues a alguien antes de tiempo.


Los obstáculos en nuestro camino:

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Entonces se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda roca. Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande del camino.
Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, notó una cartera en el suelo, justo donde había estado la roca. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino. El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno.


Donando sangre:

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Si, lo haré, si eso salva a Liz."
Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?"
Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana. Y aun así se la daba.

Da todo por quien ames.

22 de octubre de 2009

Los deberes de Pedro


Pedro se sienta en los últimos bancos del aula, como corresponde a un chico
que desdeña la educación y la vecindad de los poderosos. Las conspiraciones y
los batifondos nunca lo hallan ajeno. Busca el riesgo de las transgresiones y la
compañía de los más beligerantes. A veces lo tientan el estudio y la
inteligencia.

Entonces, como quien acepta un desafío, como una compadrada, resuelve arduos
problemas de regla de tres y cumple los dictados sin tropiezos.
Un día, la maestra le acaricia el pelo tiernamente. El piensa:
-Ay, señorita... Si supiera cómo me gustaría regalarle una flor y darle un
beso.

Pero Pedro sabe quién es y conoce su deber y su destino. Con una gambeta se
aleja del afecto inoportuno y va a buscar la gloria allá en el fondo, donde los
malandras se empeñan revoleando los tinteros para que se cumpla mejor el divino
propósito del Universo.

Alejandro Dolina

19 de octubre de 2009

Así quedaría el mapa de medios

A continuación, les dejo dos imágenes. En la primera se verá qué empresas manejan los diferentes medios hoy en día. En la segunda se observará cómo quedarían esas empresas, y los medios que tienen a su disposición, dentro de un año cuando ya esté en vigencia la ley de medios audiovisuales. Hagan click en ambas fotografías para agrandarlas.

Mapa de medios actual


Mapa de medios venidero

12 de octubre de 2009

El arte de escribir crónicas

Leila Guerriero es una periodista que no sabe nada de periodismo. Nunca estudió algo parecido a Comunicación Social y cuando la invitan a dar charlas con estudiantes les recomienda abandonar sus carreras. "Y tengo pecados peores —dice—: consumo más literatura que periodismo, más cine de ficción que documentales, y más historietas que libros de investigación". Tal vez sean este desvío, estos gustos tan raros en una redacción, los que expliquen, en parte, la extraordinaria calidad de sus crónicas.

Frutos extraños reúne un conjunto de crónicas, perfiles, artículos de opinión y reflexiones sobre el periodismo que, en su mayoría, fueron escritas para publicaciones del exterior. Esta es una ocasión inmejorable, entonces, para conocer una obra de difícil acceso en Argentina, pese al promocionado auge del género de la crónica. Guerriero sostiene que el asunto del cronista es contar historias y no hacer de justiciero, como sucede con algunas versiones deformadas del oficio; y al mismo tiempo, más que el qué, dice, lo que cuenta es el cómo, "los vientos que impulsan la historia". Esa preocupación es visible en el extremo cuidado de sus narraciones, tramadas en base a escenas y relatos fragmentarios, generalmente abiertos con un principio contundente, que sitúa al lector en el centro de la cuestión.

Algunas de esas historias han tenido otras versiones: Jorge González, el gigante formoseño elegido en el draft de la NBA y luego estrella de la lucha libre; Romina Tejerina, la jujeña que mató a su bebé, producto de una violación; Yiya Murano, la envenenadora de Monserrat. Otras resultan más bizarras, como la del médico que se convirtió en clon de Freddy Mercury, o los integrantes de Los Reynols, "una de las bandas más improbables del planeta". Como sea, sucede como si estas historias fueran contadas por primera vez. No sólo porque Guerriero esté atenta a lo que pasaron por alto las crónicas anteriores sino por la profundidad de su registro, su intenso acercamiento, o incluso acoso, al objeto de su nota, algo que puede apreciarse de modo notable en "La voz de los huesos", donde compone una especie de coro en el que resuenan las voces y las historias de los integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense, o "El rey de la carne", un retrato del empresario José Alberto Samid que comienza por despojarse de los prejuicios sobre su personaje. Y esa aproximación repara precisamente en aquello que los malos editores y los malos redactores suponen accesorio: los pequeños gestos, las acciones que se reiteran de modo maníaco y tal vez misterioso, el idioma propio que se genera en ambientes cerrados, como en el de la venta directa (los productos Avon, Mary Kay, Amway) o los inmigrantes chinos y los rasgos discursivos peculiares de los entrevistados (entre otros, la disparatada reivindicación de la vaca por parte de Samid).

El periodismo que escribe Guerriero tiene una filiación explícita y asocia referencias opuestas: por un lado, Homero Alsina Thévenet, de quien retoma el culto por la precisión y la exactitud informativa (y al que le dedica una crónica, "Vida del señor sombrero", publicada un día después de su muerte) y por otro Martín Caparrós, en cuyos artículos descubrió que se podía "contar una historia real con el ritmo y la sensualidad de una buena novela". Algo que aprendió a hacer muy bien. Su iniciación periodística puede resumirse en dos escenas: en 1992, envió unos cuentos al diario Página 12; Jorge Lanata decidió publicar uno de esos textos, y de esa forma, a través de la ficción, ingresó en el mundo del periodismo; en su primera nota, sobre el caos del tránsito en Buenos Aires, el editor del mensuario Página 30 le recomendó que leyera Crash, de J. G. Ballard, para dar con el tono del artículo; ella ya conocía la novela, pero desconoció la sugerencia, quizá porque era una obviedad.

Leila Guerriero publicó Los suicidas del fin del mundo (2005), libro en que investigó una serie de suicidios en Las Heras, Santa Cruz. "Hablamos, claro, de crónicas sólidas que encierran una visión del mundo y se reconocen como una forma del arte, y no de pegotes amasados sin entusiasmo para llenar dos columnas del diario de ayer", dice. Y sabe de lo que está hablando.

9 de octubre de 2009

El portero del prostíbulo


No había en aquel pueblo un oficio peor visto y peor pagado que el de portero del prostíbulo... Pero, ¿qué otra cosa podía hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque su padre había sido el portero de ese prostíbulo antes que él, y antes que él, el padre de su padre. Durante décadas, el prostíbulo había pasado de padres a hijos y la portería también.

Un día, el viejo propietario murió y un joven con inquietudes, creativo y emprendedor, se hizo cargo del prostíbulo. El joven decidió modernizar el negocio. Modificó las habitaciones y después citó al personal para darles nuevas instrucciones. Al portero le dijo: -A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, me va a preparar un informe semanal. Allí anotará la cantidad de parejas que entran cada día. A una de cada cinco, les preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará ese informe con los comentarios que usted crea convenientes.

El hombre tembló. Nunca le había faltado predisposición para trabajar, pero...

-Me encantaría satisfacerle, señor -balbuceó-, pero yo... no sé leer ni escribir.

-¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar a que usted aprenda a escribir, por lo tanto...

-Pero, señor, usted no me puede despedir. He trabajado en esto toda mi vida, al igual que mi padre y mi abuelo...

No lo dejó terminar. -Mire, yo lo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le daremos una indemnización, es decir, una cantidad de dinero para que pueda subsistir hasta que encuentre otro trabajo. Así que lo siento. Que tenga suerte.

Y, sin más, dio media vuelta y se fue. El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a su casa, desocupado por primera vez en su vida. ¿Qué podía hacer? Entonces recordó que a veces, en el prostíbulo, cuando se rompía una cama o se estropeaba la pata de un armario, se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisional con un martillo y unos clavos. Pensó que esta podía ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo. Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, y sólo encontró unos clavos oxidados y una tenaza mellada. Tenía que comprar una caja de herramientas completa y, para eso, usaría una parte del dinero que había recibido. En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había ninguna ferretería, y que tendría que viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. -¿Qué más da?, -pensó. Y emprendió la marcha.

A su regreso, llevaba una hermosa y completa caja de herramientas. No había terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa; era su vecino.

-Venía a preguntarle si no tendría un martillo que prestarme.

-Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar. Como me he quedado sin empleo...

-Bueno, pero yo se lo devolvería mañana muy temprano.

-Está bien.

A la mañana siguiente, tal como había prometido, el vecino llamó a su puerta.

-Mire, todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?

-No, yo lo necesito para trabajar y, además, la ferretería está a dos días de mula.

-Hagamos un trato -dijo el vecino. -Yo le pagaré a usted los dos días de ida y los dos de vuelta, más el precio del martillo. Total, usted está sin trabajo. ¿Qué le parece?

Realmente, esto le daba trabajo durante cuatro días... Aceptó.

A su regreso, otro vecino lo esperaba a la puerta de su casa.

-Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?

-Sí...

-Yo necesito unas herramientas. Estoy dispuesto a pagarle sus cuatro días de viaje y una pequeña ganancia por cada una de ellas. Ya sabe: no todos disponemos de cuatro días para hacer nuestras compras.

El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.

-No todos disponemos de cuatro días para hacer nuestras compras..., -recordaba.

Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara para traer herramientas. En el siguiente viaje decidió que arriesgaría algo del dinero de la indemnización trayendo más herramientas de las que había vendido. De paso, podría ahorrar tiempo en viajes.

Empezó a correrse la voz por el barrio y muchos vecinos decidieron dejar de viajar para hacer sus compras. Una vez por semana, el ahora vendedor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Pronto se dio cuenta de que si encontraba un lugar donde almacenar las herramientas, podía ahorrar más viajes y ganar más dinero. Así que alquiló un local. Después amplió la entrada del almacén y unas semanas más tarde añadió un escaparate, de manera que el local se transformó en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su tienda. Ya no tenía que viajar, porque la ferretería del pueblo vecino le enviaba sus pedidos: era un buen cliente. Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más alejados prefirieron comprar en su ferretería y ahorrar dos días de viaje. Un día, se le ocurrió que su amigo, el tornero, podía fabricar para él las cabezas de los martillos. Y después... ¿Por qué no? También las tenazas, las pinzas y los cinceles. Después vinieron los clavos y los tornillos... Para no alargar demasiado el cuento, te diré que en diez años aquel hombre se convirtió en un millonario fabricante de herramientas, a base de honestidad y trabajo. Y acabó siendo el empresario más poderoso de la región. Tan poderoso era que, un día, con motivo del inicio del año escolar, decidió donar a su pueblo una escuela. -Además de leer y escribir, allí se enseñarían las artes y los oficios más prácticos de la época, -pensó.

El alcalde organizó una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de homenaje para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y abrazándole le dijo:

-Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos que nos conceda el honor de poner su firma en la primera página del libro de honor de la escuela.

-El honor sería para mí, -dijo el hombre, -pero no se leer ni escribir. Soy analfabeto.

-¿Usted? –dijo el alcalde, que no acababa de creerlo- ¿Usted no sabe leer ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir.

-Yo se lo puedo decir, -respondió el hombre con calma. –Si yo hubiera sabido leer y escribir... sería el portero del prostíbulo.

Por Jorge Bucay

8 de octubre de 2009

Tapas que cambiaron el país


Durante 20 años las tapas de Página/12 convocaron a la sorpresa, la conmoción, la sonrisa o la emoción. Todas ellas retrataron un aspecto de la política, la sociedad o la cultura. Pero muchas, además de reflejar lo ocurrido, iniciaron procesos de cambio en alguno de esos terrenos. Las investigaciones sobre casos de corrupción que dieron el puntapié inicial a una nueva cultura periodística. Las que modificaron la forma de relación de la sociedad con la memoria y los derechos humanos. Las que dieron impulso a las necesarias transformaciones en la vida cotidiana que la mayoría busca y reclama. Este suplemento exhibe una pequeña muestra de esas tapas que, además de retratar, ayudaron y ayudan a cambiar este país. Hagan click en las tapas para agrandar la imagen.


06-01-91 / Viveza criolla
COMIENZA EL SWIFTGATE, EL PRIMER ESCANDALO DE CORRUPCION QUE SACUDIO PUBLICAMENTE AL GOBIERNO DE MENEM. TERMINO CON LA RENUNCIA DE MEDIO GABINETE.


17-07-91 / Contra la pared
EL NARCOGATE, QUE PAGINA/12 LANZO EN ARGENTINA, COMPLETANDO LA HISTORIA SURGIDA EN ESPAÑA.


21-11-91 / Mala leche
NEGOCIOS EN EL CORAZON DEL PODER, DOS INTIMOS DE MENEM EN LA MIRA.



07-05-92 / Argentinísimo
CUANDO PAGINA/12 DESCUBRIO AL TRAFICANTE SE INAUGURO OTRO ESTILO OFICIAL PARA PROTEGERLO.



22-08-93 / Patotic Park
SE HACE PUBLICO EL METODO DEL APRIETE, QUE DERIVO EN ATAQUES AL PROPIO PERIODISTA.


26-02-94 / Pami recauda
POR PRIMERA VEZ UN PAGO DE COIMAS ES DESCUBIERTO IN FRAGANTI.


21-04-94 / La muerte vestía uniforme
EL CASO QUE TERMINO CON EL SERVICIO MILITAR.


03-03-95 / La confesión
LA CONFESION DE UNO DE LOS REPRESORES, EL CAPITAN SCILINGO, REABRIO EN OTRO NIVEL TODA LA DISCUSION SOBRE LOS CRIMENES DICTATORIALES Y LA IMPUNIDAD QUE LOS CUBRIA.


29-01-97 / Las primeras pistas
AL DIA SIGUIENTE DEL ASESINATO DE CABEZAS, PAGINA/12 REVELO UNA TRAMA QUE SE CONOCERIA MUCHO.



14-09-97 / El banquero de dios
LA NOTA QUE HIZO DEBUTAR EN PRIMERA PLANA A RAUL MONETA, EL BANQUERO QUE CONSTRUYO UN IMPERIO JUNTO AL PODER.


07-09-98 / "Quiero saber el destino de mi nieto"
DESDE ESTAS PAGINAS GELMAN LLEVO ADELANTE LA CAMPAÑA QUE LE PERMITIO ENCONTRAR A SU NIETA YJAQUEO LA IMPUNIDAD EN URUGUAY.


27-08-00 / Las tres llaves del senado
PONTAQUARTO, LA FIGURA CLAVE DE LAS COIMAS EN EL SENADO, ESTUVO EN LA TAPA DE PAGINA/12 MUCHO ANTES DE QUE SE HICIERA FAMOSO CON SU CONFESION.


28-06-02 / "Yo ví cómo lo mataban"
LA INVESTIGACION QUE DEJO AL DESNUDO EL ASESINATO DE KOSTEKI Y SANTILLAN.



14-11-02 / Los únicos privilegiados
LA APARICION DE UNA NENA DESNUTRIDA EN LA TAPA DE UN DIARIO NACIONAL PUSO AL PAIS ANTE EL ESPEJO.


21-01-03 / Las cifras del aborto
LA REVELACION DE LAS CIFRAS OFICIALES PUSO EN MARCHA UN DEBATE QUE POTENCIO AUN MAS LA REACCION DE BASEOTTO ANTE OTRA TAPA DE PAGINA/12.


23-02-04 / "Las órdenes llegaban de Juarez"
LAS DECLARACIONES CON LAS QUE EL REPRESOR MUSA AZAR ROMPIO EL PACTO DE SILENCIO Y PUSO A LOS JUAREZ AL BORDE DE LA CAIDA.


10-09-06 / Para todo servicio
JUAN JOSE ALVAREZ, MIEMBRO DE LA SIDE EN LA DICTADURA. UNA REVELACION QUE PUSO BAJO OTRA LUZ A LA POLITICA ARGENTINA.


22-01-07 / Marcas de la narcoguerra
LA TAPA QUE DESTAPO LA PENETRACION DEL NARCOTRAFICO EN UNA VILLA PORTEÑA. UN ALERTA TEMPRANO Y TODO UN DESAFIO.

6 de octubre de 2009

Historia de Augusto

¡Hola! Me llamo Augusto, tengo un año y medio y no sé muy bien qué significa esto.

Lo que sí sé es que cuando se me cae el chupete, o cuando entre las sábanas se me pierde mi oso de peluche, es tal mi desesperación que lloro, grito y pataleo para que mis padres me hagan caso y resuelvan mi problema.
¡Qué angustia me agarró!
¡Esos sí que son problemas complicados!

¡Hola! Soy Augusto, tengo 8 años, me encanta jugar al
fútbol.
El mes pasado me saqué una nota estupenda en matemáticas y
¿adivinen qué?
Mis padres me compraron una pelota profesional; yo era el niño más feliz del mundo.
Todo era felicidad hasta hoy, porque la pelota se me pinchó y mi madre me dijo que no iba a comprarme otra
porque no sé cuidarla.
¡Qué angustia me agarré!
¡Estos sí que son problemas complicados!

¿Qué tal? Tengo 15 años y me llamo Augusto Arias. Alguna vez se preguntaron ¿Quién soy?, ¿Por qué nací acá? ¿Qué será de mi futuro?
¿Por qué yo soy yo y no otra persona? En realidad me doy cuenta que con tantas complicaciones en que pensar, la vida se va haciendo más difícil y que es francamente difícil descifrar el enigma de la vida.
¡Qué angustia tengo! ¡Estos sí que son problemas complicados!

¡Qué pasa! ¿Cómo estás?, me llamo Augusto, alias "El
gordo" y voy a cumplir la grandiosa edad de 18 años.
Tengo bajas cuatro materias, y creo que estoy recontra
liquidado, soy un verdadero fracaso, no sirvo para nada.
No quiero ni pensar en la reacción de mis viejos cuando se
enteren.
Y eso no es todo, lo que me tiene peor es esa chica que
conocí hace un
tiempo, me parece que me enamoré de la guacha, pero es un poco boba.
No sé que hacer, no sé que decir, no sé como actuar. Esta vida no vale un comino; ¡Cómo me gustaría ser niño otra
vez, en esa edad uno no tiene problemas! ¡Qué angustiado estoy! ¡Estos sí que son problemas complicados!

¿Qué tal? Soy el Contador Augusto Arias, ésta empresa
donde trabajo no me paga lo suficiente, lo que me merezco.
Estudié toda una vida y...? Es esto lo que recibo? ¡No es posible! Con esta crisis que nos ahoga a todos y este gobierno que nos hunde más en el estiércol cada día que pasa. Ya no soy feliz como cuando era adolescente; entonces no había
preocupaciones, no tenía responsabilidades.
¿Qué problemas tenía yo? Tenía casa, comida, ropa; todo por delante, mi única obligación era el liceo. Les diré una cosa: ¡prepárense para el futuro! Porque está
lleno de problemas complicados. ¡Qué angustia!

Gusto en conocerlos, soy el Máster en Ciencias Económicas Augusto Arias Menta; soy padre de familia, no es fácil serlo.
Mis hijos mal que bien la van llevando, pero la que no me banco más es a mi esposa, no es la misma que conocí hace 18 años, ¡bendita edad!, cuando construís castillos en el aire, soñás con ser millonario, famoso, o como cuando estaba en la universidad y tenía el mundo a mis pies. Ahora todo es diferente; la vida es recontra más dura que lo que parece en realidad, estoy sintiendo una gran angustia ante la impotencia de no poder hacer nada para cambiar el mundo. Definitivamente ¡Estos sí que son problemas complicados! ¡Opa! ¡Ya soy abuelo! Mi nieto se llama Augusto, como yo.
Gracias a Dios goza de buena salud. ¡Qué suerte poder gozar
de salud! Si yo la tuviera sería el hombre más feliz del
mundo, haría tantas cosas que no puedo hacer... caminaría
por el parque de la mano con esa bendita mujer que tengo desde hace 50 años, jugaría con mi nieto a la pelota, viajaría de vez en cuando con la plata que pude juntar y
que ahora se me va en puros remedios.
¡Qué lastima que la vida sea tan angustiosa y esté llena
de problemas!

¿Qué pasa? No sé dónde estoy! Aquí solo veo una luz allá
lejos, al final del camino, hace un tiempo me morí, pero,
en realidad, no me morí, sigo existiendo ...
Tarde me dí cuenta de que la vida es más sencilla de lo que
parece, de que en realidad estuve muerto en vida,
quejándome de todo, sintiendo que la vida era para sufrir,
no entiendo por qué me preocupaba por un estúpido sonajero,
por una pelota pinchada, ¿Qué importa que tuviese 4 materias bajas o todas las materias o que me quedara repetidor?
¿Por qué le tenía miedo a esa mujer que llegó a ser mi esposa y que sólo de viejo supe valorar? ¿A quién diablos le importa el gobierno? ¿Por qué me preocupaba de mi salud cuando lo único que tenía era un simple resfrío?

Lo más importante era que ... ¡Estaba vivo! ¡Tenía sueños! Tenía esperanzas!
Yo mismo me impuse el peor castigo que se puede imponer un ser humano: NO VIVIR LA VIDA. Tarde me dí cuenta de que en realidad no
existen los problemas complicados, tarde me dí cuenta de
que el secreto de la vida es vivir intensamente cada
momento, tarde me dí cuenta de que el secreto de la vida es
aprovechar cada día y ser más feliz con lo que ya tienes. El no darte cuenta de eso, ¡Ese sí que es un problema
complicado!.